
En el marco del proyecto Innotub II, se está desarrollando la aplicación web FarmR!SK para calcular el nivel de bioseguridad de cada granja, concretamente el riesgo de entrada de diferentes patógenos que puedan transmitir enfermedades como la tuberculosis bovina, la rinotraqueítis infecciosa bovina (IBR) o la diarrea viral bovina (BVD), entre otros, así como para aportar soluciones.
La aplicación web tiene en cuenta una serie de parámetros que permiten simular qué mejoras podrían aplicarse para que la granja fuera más segura, un aspecto que se considera muy útil para veterinarios y gestores de explotaciones.
El uso de esta nueva herramienta es muy sencillo: se deben introducir parámetros como las medidas de bioseguridad actuales de cada granja y otros datos de riesgo como los movimientos de animales, las visitas de personas, los puntos de contacto con la fauna silvestre o las medidas de higiene. A partir de esta información, un algoritmo calcula el riesgo de entrada de patógenos y, más concretamente, por dónde hay más probabilidades de que entren.
Una vez obtenidos los resultados del análisis, la herramienta permite modificar las medidas de bioseguridad que se han introducido para ver cómo cambiaría el riesgo en función de cada parámetro que se modifica, y de esta manera se pueden valorar opciones de mejora. Así, el ganadero puede saber de manera práctica y sencilla cómo podría reducir los riesgos si cambiara algunos aspectos clave en la gestión de la bioseguridad.
Una herramienta en la fase final de desarrollo
La aplicación FarmR!SK se encuentra actualmente en fase de pruebas con los ganaderos. El objetivo ahora es evaluar la parte gráfica y visual, es decir, evaluar cuál es la forma óptima de presentar los datos para que sean fáciles de interpretar por el usuario final.
«FarmR!SK nace de la necesidad de ganaderos y veterinarios de saber cuál es el nivel de bioseguridad de su granja y cómo pueden mejorarlo con medidas concretas», afirma Alberto Allepuz, profesor del Departamento de Sanidad y Anatomía Animal de la UAB y miembro del proyecto Innotub II. Esta herramienta, que se está creando en el marco del proyecto, es un paso más en el trabajo realizado dentro del Grupo de Investigación en Enfermedades Transmisibles en Salud Animal (TRANSMISAN) de la UAB junto con las investigadoras Natalia Ciria, Giovanna Ciaravino y Teresa Imperial.
El proyecto Innotub II tiene como objetivo crear una red científica de excelencia para mejorar el control y la vigilancia de la tuberculosis en el ganado y en la fauna silvestre de la región transpirenaica. En este sentido, la herramienta encaja perfectamente con la misión de Innotub II y se espera que esté disponible los próximos meses.